Cómo crear la página web de tu pizzería, paso a paso
Seis pasos, y solo el primero es una decisión: compra el dominio, elige cómo construirla, mete la carta y los horarios, añade los alérgenos, conecta la ficha de Google y compruébalo todo desde el móvil con datos. Una pizzería que tenga sus datos a mano puede estar online esa misma noche.
1. El dominio, lo primero
Hazlo antes que nada, a nombre del negocio, con tu correo en la cuenta. Un .es cuesta unos 12 € al año. Es la única parte realmente tuya, y el arrepentimiento más común de este oficio es descubrir que el dominio está a nombre de un diseñador con el que dejaste de trabajar en 2023.
Elige el nombre que la gente dice en voz alta, no una palabra clave. bellanapoli.es gana a mejor-pizza-domicilio-valencia.es — el segundo no ayuda al posicionamiento desde hace más de diez años y en un ticket parece spam.
2. Elige cómo se construye
| Vía | Online en | ¿Quién cambia un precio? |
|---|---|---|
| Herramienta especializada | Una tarde | Tú, desde el móvil |
| Plataforma generalista | Un fin de semana | Tú, cuando aprendas el editor |
| WordPress | Unos días | Tú, más actualizaciones y copias |
| Autónomo | 2 – 6 semanas | Él, cuando tenga hueco |
| Agencia | 6 – 12 semanas | Un ticket de soporte |
La columna de la derecha es sobre la que decides. De cualquier otra mala elección se vuelve; de una carta que no puedes editar tú, no — se queda vieja y sigue vieja.
3. Mete la carta como toca
No un PDF. Un PDF es la fotografía de una carta: no se lee bien en el móvil, los lectores de pantalla no lo manejan, los buscadores sacan muy poco de él, y cambiar un precio significa reexportar el documento entero.
- Cada pizza una entrada, con su precio.
- Tamaños y masas como opciones, no como platos casi idénticos duplicados.
- Una descripción corta donde aporte — en la margarita no hace falta.
- Una forma de marcar «agotado» sin borrar la entrada.
4. Horarios que saben qué hora es
5. Alérgenos, por escrito
La información tiene que poder atribuirse a cada plato y estar disponible antes de que el cliente pida. Ponerla junto a la entrada de la carta es la única versión que sigue funcionando cuando hay cola — y en venta a distancia es además la forma de cumplir sin depender de nadie.
Qué exige realmente la normativa de alérgenos
6. Conecta la ficha de Google
Más gente te encontrará por el mapa que por la web, y las dos tienen que decir lo mismo. Pon el enlace en la ficha, comprueba que nombre, dirección y teléfono coinciden carácter a carácter, y pon los mismos horarios en los dos sitios.
Añade datos estructurados que describan el local, la carta y los horarios. Es lo que permite a un buscador mostrar tus horarios en el resultado en vez de deducirlos de un párrafo: unas pocas líneas de marcado, y la diferencia entre estar listado y estar mostrado.
Y luego compruébalo como lo hará un cliente
No desde el ordenador con el que la hiciste. Desde el móvil, con datos, con una mano, de pie. Cronometra cuánto pasa desde tocar el enlace hasta ver un precio. Si supera los tres segundos, el resto de la página todavía no cuenta.
- ¿El teléfono llama al tocarlo?
- ¿La dirección abre el mapa?
- ¿El estado abierto/cerrado es correcto ahora mismo?
- ¿Encuentras el precio de una margarita sin hacer zoom?
Tu página puede estar online antes del servicio de esta noche
Cinco minutos. Sin tarjeta. Y estás online.
Empezar ahoraQué puedes saltarte
Un carrusel en la portada que nadie pasa. Una página «Quiénes somos» sobre la pasión por el producto. Un formulario de contacto, cuando la respuesta es un teléfono. Música. Un aviso de cookies que necesitas solo porque pusiste una analítica que no vas a mirar.
La web tiene un trabajo: decir qué haces, cuánto cuesta, si estás abierto y cómo se llega — rápido, en el móvil, un viernes a las nueve.
La guía de la página web de tu pizzería