Carta digital y código QR para pizzería
Una carta digital es la misma carta vista desde dos sitios: en la mesa con un código QR, y desde casa con un enlace. La primera atiende a quien ya está sentado, la segunda a quien todavía está decidiendo. La misma dirección puede hacer las dos.
Las dos cartas no son la misma
| En sala (QR) | Pública (enlace) | |
|---|---|---|
| Quién la lee | Un cliente ya sentado | Alguien eligiendo dónde ir |
| Objetivo | Tomar la comanda | Hacerle venir |
| ¿Hacen falta fotos? | Poco | Sí, son el motivo de entrar |
| ¿Hacen falta precios? | Sí | Sí, y lo primero |
| ¿Debe indexarse? | No | Sí, es el objetivo |
En la práctica una sola página bien hecha cubre las dos. Lo que cambia es dónde la pones: el QR en la mesa y en el escaparate, el enlace en Google, en Instagram y en la firma del correo.
El código QR
- Se genera desde la dirección de tu carta y sigue funcionando cuando la cambias.
- Impreso en un caballete, en el escaparate o en la caja de pizza.
- Comprueba que lleva a una página rápida: quien escanea ya está sentado.
- Ponlo también en el tíquet, para quien vuelva a pedir desde casa.
Agotado, sin reimprimir
La ventaja diaria de lo digital no es el diseño: es quitar la pizza que se ha acabado con un toque y devolverla mañana sin volver a escribirla. En sala significa no tener que decir «esa no queda» a media noche.
Cómo se estructura la carta y los alérgenos.
Tu página puede estar online antes del servicio de esta noche
Cinco minutos. Sin tarjeta. Y estás online.
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