Crear la página web de tu pizzería en Madrid
En Madrid no compites con la pizzería de enfrente: compites con la barra de al lado y con una lista de cien restaurantes dentro de una aplicación. Una web propia con pedido directo no es un adorno; a este volumen es la diferencia entre trabajar mucho y ganar dinero.
Nadie busca «pizzería Madrid»
Es la primera cosa que hay que asumir. Una búsqueda de ciudad en un mercado de este tamaño la disputan cadenas con presupuesto de publicidad y agregadores que llevan diez años acumulando autoridad. No la vas a ganar, y tampoco te hace falta: quien tiene hambre a las nueve y media de la noche escribe el nombre de su calle, no el de la ciudad.
Malasaña y Tetuán están a veinte minutos andando y son dos mercados que no se parecen en nada: público, ticket medio, hora punta y forma de pedir. Tu web tiene que decir en qué barrio estás y hasta dónde llegas, porque es exactamente lo que el cliente está escribiendo en el buscador.
La comisión se paga sobre el cliente que ya era tuyo
Las plataformas hacen bien una cosa: traerte a alguien que no te conocía. El problema empieza en el segundo pedido, cuando ese mismo cliente vuelve a entrar en la aplicación por costumbre y tú vuelves a pagar por él. En un local madrileño con volumen, mover una parte de los pedidos repetidos al canal directo son varios miles de euros al año que hoy simplemente se van.
No se trata de desaparecer de las apps. Se trata de que el imán del pedido repetido sea tuyo: una dirección fácil de recordar en la caja de pizza, en el ticket y en la bolsa, con la carta al día y el pedido a tres toques.
Los horarios reales, no los de una plantilla
Madrid cena tarde y pide más tarde todavía. Una web que anuncia cierre a las 22:00 mientras tu cocina sigue trabajando a medianoche está regalando justo la franja que más factura, y lo hace en silencio: nadie te llama para decirte que te ha dado por cerrado. Los horarios tienen que estar calculados, ser editables desde el móvil y distinguir cocina, sala y reparto, que casi nunca cierran a la vez.
Tu página puede estar online antes del servicio de esta noche
Cinco minutos. Sin tarjeta. Y estás online.
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