Crear la página web de tu pizzería en Barcelona

Barcelona tiene el público de pizza más informado de España y, a la vez, una franja turística que decide en treinta segundos y en inglés. Una web de pizzería aquí tiene que servir a los dos sin sonar a folleto.

Un cliente que sabe leer una masa

En pocos sitios de España el cliente distingue una fermentación de veinticuatro horas de una de tres. Años de aperturas napolitanas y una comunidad italiana residente han creado un público que pregunta por la harina, por el horno y por el tomate, y que compara. Si trabajas así, escribirlo no es presumir: es el único modo de que el precio se entienda.

Y si no trabajas así, tampoco pasa nada, siempre que no lo disimules. Una pizzería de barrio con precios claros, carta actualizada y reparto rápido tiene su sitio en Gràcia o en Sants sin necesidad de fingir un discurso que no es el suyo. Lo que no perdona el mercado es la carta genérica de plantilla con fotos de banco de imágenes.

El idioma no es un detalle de configuración

Castellano y catalán conviven en la calle, y el inglés manda en el centro. No hace falta traducirlo todo a todo: hace falta decidir con la cabeza fría a quién sirves. Una carta en castellano e inglés cubre a casi todo el mundo; el catalán, en un local de barrio, es una señal de pertenencia que el vecino lee enseguida.

Salir del listado

Dentro de una aplicación de reparto tu local es una fila con una foto, un precio y un tiempo de entrega. Todo lo que te distingue —el horno, la gente, la terraza, los proveedores— desaparece. Tu web es el único sitio donde eso existe, y donde el pedido no lleva una comisión encima. La estrategia sensata no es salir de las plataformas, sino dejar de pagarlas por los clientes que ya vuelven solos.

Tu página puede estar online antes del servicio de esta noche

Cinco minutos. Sin tarjeta. Y estás online.

Empezar ahora
Todas las ciudades que cubrimos en EspañaEl mercado, los barrios y las demás ciudades con página propia.

Las preguntas que hacen los hosteleros de verdad

¿La web tiene que estar en catalán y en castellano?

Al menos en castellano, y en catalán si tu clientela es de barrio. Si estás en Ciutat Vella, el inglés te dará más pedidos que cualquier otra cosa: es el idioma en el que busca quien está a tres calles y no vive aquí.

¿Cómo compito con una pizzería napolitana de al lado?

Contando lo que haces. Harina, fermentación, horno y proveedor son datos que en Barcelona el cliente sabe leer. Si no trabajas así, no lo finjas: precios claros y carta al día funcionan igual de bien.

¿Cuánto tarda en estar online?

Unos minutos. Eliges plantilla, cargas la carta y publicas. El dominio propio y el pedido online se activan después sin rehacer nada.

Tu página puede estar online antes del servicio de esta noche

Cinco minutos. Sin tarjeta. Y estás online.

Crear mi página web