Web para pizzería napolitana
La web de una pizzería napolitana tiene que decir en tres segundos qué la distingue: la masa, el horno, el tiempo de cocción. Carta corta, alérgenos por pizza, pedidos directos — y las horas de fermentación escritas, porque sobre eso no miente nadie.
Qué tiene que enseñar una napolitana
Tus clientes no comparan pizzas, comparan promesas. Una napolitana se vende por el método, y el método tiene que verse antes que la carta: fermentación, harina, horno, cocción. Bastan tres líneas — pero arriba, no dentro de una pestaña de «sobre nosotros».
- Una carta corta. De cinco a ocho pizzas. Una carta larga contradice el discurso sobre el trabajo de la masa.
- Las denominaciones exactas — San Marzano DOP, fior di latte, búfala DOP. Son palabras que la gente busca y que Google lee como señal de especialidad.
- El horno a la vista. Si es de leña es el argumento, no un detalle a pie de página.
- Los horarios reales de servicio, porque una napolitana se hace al momento y no sirves en continuo.
- La afiliación a la AVPN, si la tienes. Es de las pocas certificaciones que el cliente reconoce.
Tu página puede estar online antes del servicio de esta noche
Cinco minutos. Sin tarjeta. Y estás online.
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