Crear la página web de tu pizzería en Cartagena
Cartagena vende a tres públicos que no se cruzan: el pasajero que desembarca por la mañana, el vecino de los barrios de arriba y el de la costa en verano. La web debe dejar claro, en la primera pantalla, a cuál de los tres estás sirviendo.
El cliente que solo pasa unas horas
El turismo de crucero come a mediodía, cerca del puerto y sin ninguna referencia previa: busca en el móvil, compara fotos y decide rápido. No es un cliente fiel, pero es volumen concentrado en una franja concreta. Se capta con una ficha impecable —fotos reales, carta con precios, horario correcto, ubicación bien situada en el mapa— y con al menos la carta en inglés.
La ciudad de arriba
Santa Lucía, Barrio Peral o Los Dolores tienen su propia vida y su propia clientela, muy distinta de la del casco. Ahí el negocio es el de siempre: el pedido de familia, el viernes por la noche, el cliente que repite. Ese cliente vale mucho más al año que cualquier crucerista, y es el que conviene tener en un canal propio, sin comisión por pedido.
Diputaciones y costa
El municipio es enorme y está salpicado de diputaciones donde el reparto de plataforma apenas entra. Si tú llegas, tienes una ventaja que nadie más ofrece; solo hace falta decirlo con nombres concretos, pedido mínimo y tiempo realista. Y si en verano añades la costa, ponle su propio horario y retíralo cuando acabe la temporada: mantener una promesa de reparto que ya no cumples es la manera más rápida de perder reputación en octubre.
Tu página puede estar online antes del servicio de esta noche
Cinco minutos. Sin tarjeta. Y estás online.
Empezar ahora